Publicaciones de nuestros Directivos Internacionales

24. ene., 2019

Edgar Alberto Galeano es Sacerdote y ha ejercido su labor pastoral y la defensa de los Derechos Humanos por toda América Latina. Luchador incansable de la causa social y dedicado al servicio de los mas pobres y los migrantes, ha vivido en carne propia las tragedias de los habitantes discriminados en los barrios marginales de Brasil, Chile, Colombia y muchas otras naciones.  Su conocimiento de los Derechos humanos y alto sentido de pertenencia a la OIPPDS, le ha valido ser elegido para ser parte del comité de ética y representate de la entidad ante las organizaciones religiosas.

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La dignidad humana, centro y fundamento de la doctrina de los Derechos humanos, no es un tema ajeno al mensaje de Jesús. Hoy, como defensor de Derechos humanos y miembro del comité de ética de la OIPPDS, quiero motivar en todos nuestros Defensores y defensoras registrados, una reflexión profunda y vocacional frente a nuestro quehacer diario de líderes sociales.

 Como sacerdote, capellán de la cárcel más grande de Bogotá,  y párroco de una de las iglesias más antiguas de la capital colombiana, localizada en pleno centro de la ciudad y en un sector de altísimo impacto (prostíbulos, desplazamiento, migrantes, habitantes de calle, consumidores de estupefacciones, delincuencia, etc.), debo entender, vivir e imponerme el compromiso ético de dignificar a los seres humanos por lo que son, y no por lo que veo, escucho, sufro e incluso “huelo” de ellos.

 Jesús nos enseña a dignificar sin discriminar. Tarea muy compleja para un líder social, que usualmente tiende a identificarse con derecha o izquierda, azules o rojos, ricos o pobres y con desafortunada frecuencia, elije una orilla y es victimizado por quienes eligieron la otra. Vivir donde vivo a diario, y ser un defensor de Derechos Humanos y un predicador del evangelio (que significa buenas noticias), es una labor ardua, desgastante e incluso a veces ingrata. Pero es en esos instantes en que siento que estoy por desfallecer, que recuerdo a quien tuvo que sufrir los escupitajos, ofensas, insultos y golpes de los que horas antes estaban arrojando palmas a sus pies y gritando “Osana al hijo de David”.

 Servir como Jesús lo hizo, amar como Jesús amó, sacrificarse como se sacrificó mi Señor y Salvador, es un desafío para cualquier defensor de derechos humanos que se precie de serlo.    Superar la tentación de poner etiquetas, y rechazar a las personas por su aspecto (desechable), su origen (veneco, pastuso, campesino), su elección política (mamerto, petroñero, uribestia), sus errores, aunque sean voluntarios (rata, ladrón, terrorista, violo, marihuanero), es un lujo que no podemos darnos.

 La vocación sublime que hemos abrazado, debe identificarnos con el carpintero humilde y con el Cordero de Dios.    Ese que rompió las reglas sociales para hablar con la Samaritana, aun sabiendo que “no estaba bien visto” hacerlo.   Ese que pudo mirar a los ojos a sus verdugos y perdonarlos de corazón. Ese que sabía que tenía un traidor en sus filas, y que el resto de su equipo de trabajo lo abandonaría a la primera crisis que se presentara, y no le importó, igual cenó con ellos.  Ese que puso la otra mejilla, que alimentó a los pobres, abrazó a los llagados, defendió a los discriminados, y puso sus manos y su costado en el lugar que nos correspondía a todos nosotros, debe ser el modelo a seguir para cada defensor, para cada defensora de derechos humanos.

Alegrarnos con la muerte o la desgracia de cualquier persona, es un vil acto de cobardía, y me atrevería a decir que es el más abyecto de los pecados.

Debemos aprender, si queremos declararnos defensores y defensoras de Derechos Humanos, a despojarnos de las etiquetas. Debemos limpiar nuestros ojos contaminados con la basura que nos venden a diario en los medios, humillar nuestro corazón al punto de estar dispuestos a sacrificarnos aún por nuestros detractores y enemigos. Nadie puede abrogarse el derecho a sentirse o creerse mas que nadie. Mucho menos nosotros, los servidores de todos.

Porque de lo contrario, no seremos líderes sociales ni defensores o defensoras de Derechos Humanos, seremos solo un terrorista más, pero de los más peligrosos, de los que riegan veneno en pequeñas dosis por donde quiera que andan.

Bien dijo el Pastor Martin Luther King, Apóstol y mártir de los Derechos Humanos: “O aprendemos a vivr todos juntos como hermanos, o moriremos todos juntos como idiotas”.

Edgar Alberto Galeano

Sacerdote

Defensor de los DDHH.

ética@oippds.org

24. nov., 2017

Cesar Esteban Pardo Sarmiento. Es Directivo de Lex Colombia, al tiempo que se desempeña como Jefe de formación y educación continuada de la OIPPDS para América Latina.

Es profesional en Derecho, y experto en técnicas de Policía Judicial de la Policía Nacional de Colombia, con estudios principales en Investigación criminal, Metodología de la Investigación, Balística, y Derechos Humanos, actualmente se encuentra vinculado al INPEC donde se ha dedicado a la promoción y empoderamiento de los Derechos humanos de las Personas Privadas de la libertad.

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Como integrante y Directivo del Observatorio de Derechos Humanos la OIPPDS (Oficina Interamericana para la Paz y el Desarrollo Sostenible), denuncio con preocupación, las muertes sistemáticas y premeditadas de los servidores estatales JOSE LUIS LOPEZ (Q.E.P.D.) y EDGAR SERRANO CLARO (Q.E.P.D.), defensores de Derechos Humanos y líderes sindicales de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP), quienes fueron vilmente asesinados.

 Esta acción violenta evidencia una fragrante desatención a la seguridad ciudadana por parte del Estado, llamado a ser el garante de todos los derechos de sus ciudadanos y en este caso de sus trabajadores penitenciarios.

En el sector Penitenciario de Colombia, la defensa de los Derechos Humanos ha sido asumida  por diferentes organizaciones sindicales, entre las cuales se encuentra la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP), entidad que a diario trabaja por los derechos de los servidores estatales penitenciarios y de las personas usuarias del sistema, (privados de la libertad, sus familiares, abogados, entre otros), y a causa de estas acciones altruistas, lamentablemente sus líderes y defensores de Derechos Humanos hemos recibido amenazas de muerte, atentados y homicidios, sin que hasta la fecha se demuestre por parte del órgano Investigador y policivo del Estado resultados contundentes ante este flagelo, que ni siquiera aparece en los medios de comunicación, ni merece un pronunciamiento de parte de las autoridades de gobierno.

A las familias y conocidos de los hoy acallados defensores de Derechos Humanos, extendemos nuestros más sentidos mensajes de condolencias, por cuanto la perdida es invaluable y más cuando se trata de una persona altruista y dedicada a la defensa de los Derechos Humanos de sus conciudadanos.

 Al Estado Colombiano, le exigimos que se pronuncie sobre estos hechos criminales y que evidencie verdaderas garantías a los defensores de los Derechos Humanos y líderes sindicales del sector penitenciario, con el fin de que se proteja la vida e integridad física de quienes defienden los Derechos en un sector específico y olvidado en un Estado Social de Derecho.

 Y de igual manera solicitamos al Gobierno Nacional que por intermedio de la Fiscalía General de la Nación, entregue prontos resultados en las investigaciones adelantadas en los homicidios de los servidores penitenciarios JOSE LUIS LOPEZ (Q.E.P.D.) y EDGAR SERRANO CLARO (Q.E.P.D.).

Sea esta también la oportunidad para a gradecer de antemano a la comunidad Internacional por los pronunciamientos que realicen frente a este caso en particular y por su permanente vigilancia frente a las recomendaciones emitidas por el Alto Comisionado de las Naciones Unidades ZEID RA'AD AL HUSSEIN, frente a los derechos de los defensores de Derechos Humanos en Colombia.

 

9. mar., 2017

Victor Hugo Almanza RinconDefensor de Derechos Humanos certificado por ONG Internacionales especializadas. con estudios principales en Derecho Penal Internacional, Pueblos indígenas, Derecho Internacional Humanitario y Enfermeria de Combate. Es ademas Vocero de la Oficina Interamericana para la Paz, Coordinador del grupo Prisiones de la Agencia de Mediacion Especializada, Miembro del Observatorio de Derechos Humanos del Senado de la Republica, especializado en Catedra de Paz y Posconflicto. Ha recibido 14 condecoraciones nacionales y extranjeras por su trabajo en favor de las poblaciones vulnerables y las victimas del conflicto y hace parte del proyecto PACEM iniciativa internacional para la cultura de paz.

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¿Qué pasa con el posconflicto?

 Con preocupación siento como se diluyen las promesas en un bálsamo de excusas como ha sucedido siempre en Colombia. Leyendo el artículo sobre los “diez intentos fallidos de paz en Colombia” me aterra la cantidad de coincidencias con el actual proceso con las FARC. Pero más me aterra escuchar a muchos analistas políticos decir que esperan que fracase solamente para decir “se los dije”.  Ayer casualmente, conversaba con una persona de alto rango en la organización guerrillera y me comentaba cómo incluso muchos de ellos desean que fracase el proceso porque les está dando miedo la paz. Y no precisamente porque sean cobardes o por las múltiples incompetencias e incumplimientos gubernamentales. Tiene miedo a la memoria nacional.

 Aquí estamos acostumbrados a que las tragedias humanas sean ocultadas tras partidos de futbol, reinados o la noticia de un niño naciendo en un helicóptero. Les da pánico ver lo que está pasando en la Guajira donde la muerte se volvió un titular diario y en seguida pasan al as noticias del espectáculo. Y es un temor que para nada es infundado… basta ver solamente los videos que nuestra página registra aquí, en el menú de videos de paz ... Esas lágrimas de los niños de Siria, ese testimonio de ese sacerdote Colombiano o esa historia de las mujeres de Sudáfrica …a veces parecen películas de acción y no realidades evidentes de nuestro entorno.

Cuando pregunto ¿Qué esta pasando con el posconflicto? Es porque al avecinarse la campaña electoral, muy seguramente se enfrentaran como Tirios y Troyanos en la plaza pública unos diciendo que están mintiendo los del gobierno y que robaron al a guerrilla e incluso intentaran asignarle los incumplimientos en las obras de las Zonas veredales de verificación a Odebrecht. Y en la otra orilla tildaran de fascistas a los opositores, de mentirosos y de montoneros. Pero mientras tanto el pobre sigue aguantando hambre, el campesino pisando minas, el narcotraficante adueñándose de la tierras cultivables y el terrorista amasando fortuna a costa de las “marcas registradas” de los grupo al margen de la ley.

 EL 22 de febrero llego a nuestro correo electrónico una amenaza para que dejáramos de formar gratuitamente en DIH y DDHH por Internet… Descaro absoluto, sinvergüencería sin nombre que pretende impedir el aplastante avance de la conciencia a punta de balas y amenazas. La posición general de todo el equipo de trabajo dentro y fuera del país es una sola. NO RETROCEDEREMOS. No permitiremos que la gente siga bajo el yugo de la ignorancia en un país que se ufana de ser uno del os más educados en América latina. Unos nos dicen “paracos” otros nos dicen “guerrillos” nosotros simplemente somos una minoría dispuesta a dar todo por todos, cuando la mayoría está dispuesta a quedarse con todo sin compartir nada con nadie. (Al que le calce el guante …) 

29. sep., 2016

La Oficina Interamericana para la Paz y el Desarrollo, la Catedra para la Paz y todo el equipo dedicado a la formacion de una nueva sociedad diseñada para el posconflicto, se hizo presente en el magno evento de la firma del acuerdo final de paz entre el Gobierno Colombiano y las autodenominadas FARC el pasado 26 de Septiembre de 2016 en la ciudad de Cartagena,Colombia. Fuimos eficientemente representados por el Coordinador de la Catedra de la Paz para personas privadas de la libertad, Dragoneante John Sanchez Serrano quien compartiò con víctimas y representantes de entidades nacionales y extranjeras el proyecto de formacion en cultura de paz. También tuvo el rivilegio de compartir con personajes de la vida política nacional, el Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki Moon y delegaciones diplomáticas. Felicitamos al Dg Sanchez por su labor de construcción de sociedad y agradecemos a la Presidencia de la República de Colombia por esta importante invitacion. Seguimos convencidos, en todos los niveles de trabajo, que:

Creemos que la paz es mejor que la guerra.

  Informe por: Victor Hugo Almanza Rincon (OIPPDS Colombia)

 

9. ago., 2016

La Doctora Laura Mercedes Portillo, es profesional en Psicología de la Universidad de Montevideo, Uruguay. Candidata a Magister en la facultad de Psicologia Clinica del Manchester College, Coordinadora del plan Mujer de Paz de la Oficina Interamericana para la Paz y el Desarrollo sostenible, Agregada de paz y embajadora de la ONU para el desplazamiento y la trashumancia humana, Catedratica de la Escuela de diplomados Albert Arlstrom.

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 Apreciados lectores y apreciadas lectoras: 

Mucho se habla del posconflicto en todas las regiones del mundo. He sido testiga del terrible impacto que la violencia tribal e interracial causa en la sociedad humana.

En los campos de refugiados de Asia, Africa, America y cada pais en conflicto que he tenido el doloroso privilegio de visitar, evidencio exactamente lo mismo: hogares destrozados, familias en crisis, mujeres despojadas de su identidad, integridad, sueños y esperanzas.

Pero tambien, y no por asumir una posicion feminista radical, es innegable el papel de la mujer en la sanidad y restauracion de los paises despues de las guerras y los conflictos. Somos nosotras quienes finalemente tenemos el poder de dar la vida y por lo tanto, la capacidad de reestablecer la estructura fundamental de la sociedad: la familia.

Asi como las combatientes mas aguerridas y temidas son las mujeres, las grandes constructoras de sociedad tambien somos nosotras.    Es nuestra capacidad de restaurar, perdonar y ver mas alla de los odios irracionales la que puede reestablecer el verdadero sentido de hogar, patria y sociedad.

Me impresionó profundamente ver en Freetown a un peloton de mujeres en lactancia amamantando hijos huerfanos de personas que hasta hace poco eran considerados sus enemigos. Creo que esa es la imagen mas clara y evidente de lo que una mujer puede hacer para reconstruir una sociedad, ser capaces de amamantar a los hijos de nuestros antiguos enemigos. 

Mi invitacion a todas las mujeres de los paises en conflicto es a que lideremos con nuestra capacidad divina de dar vida, el ultimo combate contra la muerte.

Que los fusiles callen y se escuche la risa de nuestros niños y niñas, aunque eso signifique dejarlos correr sobre las tumbas de nuestros desaparecidos.

LEA: PONENCIA MUJER Y POSCONFLICTO ONU URUGUAY

 SOLO QUIENES DAMOS VIDA, ENTENDEMOS LA URGENCIA DE LA PAZ